3 propositos / 3 Purposes

 

“Y él dijo: El Dios de nuestros padres te ha escogido para que conozcas su voluntad, y veas al Justo, y oigas la voz de su boca.” Hechos 22:14:

Hay, según lo que la Palabra de Dios nos dice, tres propósitos para el hombre que ha sido escogido de Dios.

untitledPodemos preguntarnos ¿Quién dijo? Para poder definir esta interrogante tenemos que traer a colación el contexto en que está situado el texto mencionado, para saber quién fue el que dijo. Si nosotros vemos el apóstol Pablo está relatando su conversión según el versículo seis. Luego relata la forma sobrenatural en que un tal Ananías llegó hasta donde él estaba porque Dios mismo le había enviado para que recobrara la vista a través de él. Y después de darnos esta narración acerca de los acontecimientos sucedidos, es cuando pasa a mencionar que es precisamente este hombre piadoso según la Ley y bien acreditado por todos los judíos, quien le dirige las palabras que siguen a continuación.

Nuevamente preguntémonos: ¿De qué padres está hablando? ¿Acaso él y Pablo son hermanos de padre y madre? O, ¿será que es meramente una expresión usada comúnmente para ellos fuera de este orden de ideas? El sentido que Ananías le da a estas palabras en definitiva no es en el sentido que se esperaría que sorprendentemente él y Pablo tuvieran alguna lazo de consanguinidad, sino está haciendo una referencia a los padres según la Promesa, tal y como Dios mismo lo testifica de ellos al decir en Éxodo 3:6 “Yo soy el Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob…”  De estos padres era de los que Ananías le hablaba al apóstol Pablo. Recuerde que Dios en la Promesa dada a Abraham le habla de dos descendencias: Una a nivel terrenal figurada en la arena del mar y la descendencia a nivel celestial figurada en la semejanza a las estrellas del cielo. En el caso de estos dos hombres tenían la gran dicha de pertenecer a las dos descendencias abrahánicas.

Esta frase nos habla de una libre, personal y voluntaria selección divina de entre todos los hombres, de entre todos los israelitas y de entre todos los hombres temerosos de Dios. El libro de romanos en su capítulo nueve, es claro en presentar la soberanía de Dios. Por un lado, quién es el hombre para que alterque con Dios?  Y, por otro: Dios, así como el alfarero tiene toda potestad con el barro, tiene misericordia de quién Él quiere tener misericordia, y al que quiere endurecer endurece. Así que Él hace como quiera hacer, su voluntad es hecha en el reino de los hombres. Y Él levanta vasos para honra y vasos para deshonra. (Para un mejor entendimiento de este punto, le invito a leer el capítulo nueve de la carta dirigida por el apóstol Pablo a los Romanos).

Es muy interesante que el hombre llegue al pleno conocimiento del “para qué” Dios lo ha escogido, para qué lo levanta, para qué lo preparó y para qué lo llama. Es factible saberlo cuando se alcanza el conocimiento de la voluntad divina. Dios llamó a Pablo para revelarle Su voluntad. El conocimiento que Pablo alcanzó fue tan grande que el mismo apóstol Pedro argumenta que de entre sus escritos hay algunos difíciles de entender (2 Pedro 3:16), las cuales algunos torcían para su propia perdición. Cuando Dios levanta un hombre de esta manera en realidad hay que oírlo. Y quizá no pueda dar el énfasis que la frase anterior necesita, pues no hablo de un oír por oír, sino hablo de prestar atención, de atesorar lo que pueda transmitir, enseñar y predicar. Pues, creo que su conocimiento será profundo y traerá cosas que glorificarán a Dios y nos edificarán a nosotros.

 

3 Purposes

 “”Then he said: ‘The God of our ancestors has chosen you to know his will and to see the Righteous One and to hear words from his mouth.” Acts 22:14

According to the Word of God, there are three purposes for the man who has been chosen by God.

untitledWe could ask ourselves, “Who said thus?” In order to answer this question, we must bring up the context of the text mentioned above in order to determine who said it. If we look closely into the passage, the apostle Paul is retelling his conversion story, according to verse six. Then, he tells how through supernatural intervention, Ananias reach to the place where he was because God himself sent him in order for him to recover his sight.  After giving us the details of the events that took place, then he mentions what this pious man, highly accredited according to the Jewish law, says to him.

Let us ask ourselves again, “Whose parents is he talking about? Could it be that he and Paul be brothers? Or could it be that is a mere commonly used phrase for them in order to share these types of ideas?”  The meaning behind Ananias’ words are not based in any way to the surprised possibility of blood relationship, but making reference to the Parents according to the Promise just as God himself had testified when he said, “I am the God of Abraham, God of Isaac and God of Jacob…” Ex. 3:6. Of these parents, Ananias was talking to Paul. Keep in mind that God in the Promised made to Abraham spoke of two lineages: one is at the earthly level, as figuratively represented in the sand of the sea; and the lineage at the celestial level figuratively represented as the stars in the heavens. In the case of these men, they had the blessing of belonging to both.

These phrase talks about of a free, personal and voluntary divine selection among all men, among all Israelites and among all the God fearing men. The book of Romans, chapter nine, clearly presents God’s sovereignty. On one hand, who is man to argue with God? And on the other hand, God, as the potter has complete dominion over the clay, has mercy upon he wants to have mercy and hardens he who he wants to harden. He does as He pleases! His will is done in the kingdom of men and He raises for himself vessels of honor and dishonor. (In order to understand better this point, I invite you to read the chapter mentioned).

It’s very interesting when men reach the complete understanding of the “what for?” God has chosen him/her? Why does he lift him up? Why does he prepare him or calls him? It’s feasible to know it when we achieve the knowledge of God’s will for us. God called Paul to reveal His will. The knowledge that Paul reached was so big that even Apostle Peter argues that some of his writings is difficult to understand (2 Peter 3:16), which some try to distort for their own perdition. When God calls a man in this manner, we must listen to him.  Perhaps, I can’t give the emphasis that the phrase really deserves since I’m not talking about listening just to listen, but I’m talking about paying attention, to treasure all the things that can be transmitted, taught and preached. I believe that the knowledge obtained would be deep and will bring out things that would glorify God and edify us.

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